Muchas veces me hiciste notar que nunca hablaba de mi madre. Alentado por tu interés, trataba de darle forma a un retrato que se escurría entre los intersticios de mi pensamiento. Si mi madre estuviera muerta podría encontrarme con mi hermana y tratar de reconstruirla entre los dos. Pero está viva, fue transformándose de a poco y hoy nos cuesta mucho desbrozar su verdadera personalidad de tanta confusión y delirio que nos borronea el recuerdo.