El fuego hace referencia a la razón, la expresividad y cortesía. Existen dos tipos de personas que carecen de fuego. Una tiende a tragarse sus sentimientos. Si, por ejemplo, ellos se encuentran con dificultades, rara vez le sonreirán a esta situación y no lo soportarán. Estos individuos absorven su propia insatisfacción, esperando siempre a que ésta se vaya. La segunda clase de personas esconden sus verdaderos sentimientos y se los tragan. Pero su insatisfacción nunca se va de ellos. Esta clase de personas sufrirán desde dolores de estómago hasta desórdenes intestinales, como consecuencia de sus sentimientos. Aquellos con la apropiada cantidad de fuego en su personalidad, se pararán frente a la justicia y explicarán su posición de una manera clara y ordenada. Una vez se han expresado, sabrán cuándo callar y mantenerse callados. Aquellos con exceso de fuego tienden a ser explosivos emocionalmente. Aún en situaciones ccotidianas, son belicosos y tienden a ofender a los demás. Durante las discuciones, ellos defenderán su posición fuertemente y a como de lugar, a veces sin razón ni justificación ninguna. Tienden a exaltarse fácilmente.